A mí, esta ensaladilla me
encanta. Lo tiene todo, rica, original y fácil de preparar.
Armonizan perfectamente la
delicada y untuosa pulpa del aguacate con el carácter y sabor del marisco.
No hace falta decir que admite mil
y una variantes, sacando partido a nuestra despensa.
Recomendable consumirla el mismo día
que se prepara y servir después de transcurrir varias horas después de su
preparación para que casen todos los sabores de esta ensaladilla original y
elegante.
Eso sí, el éxito de este entrante
tan sencillo es que sus ingredientes sean de muy buena calidad, por ejemplo
utilizando una buena mayonesa con poco porcentaje de grasas (si es salsa fina
mejor) y un buen sucedáneo de cangrejo, tipo Krisia.
Ingredientes:
1 o 2 aguacates maduros
3 cucharadas de mayonesa o salsa
fina
1 lata de carne de cangrejo o 12
palitos de surimi fresco o 8 muslitos de cangrejo sin el rebozado
12 gambitas congeladas o
langostinos cocidos
2 huevos cocidos
Unas cucharaditas de sucedáneo de
caviar rojo o negro
Sal
Pimienta blanca recién molida
Un chorrito de zumo de limón
Preparación:
1º Utilizamos aguacates en su
punto justo de maduración, es decir, estarán perfectos cuando la fruta esté
firme al tacto pero la piel ceda un poquito al apretarla.
Partimos los aguacates por la
mitad y hacemos un giro de muñeca para separar las mitades del hueso central.
Con ayuda de una cucharilla, sacamos toda la pulpa de los aguacates, reservamos
y rociamos con un generoso chorrito de zumo de limón; esto evitará que la pulpa
se oxide y se ennegrezca. Reservamos.
2º En la picadora trituramos un
poco los huevos cocidos sin las yemas (reservamos una) y la carne de cangrejo
de lata, o surimi. Reservamos.
3º Cocemos las gambas congeladas
un par de minutos en agua hirviendo con sal y refrescamos, o bien pelamos los
langostinos cocidos y troceamos en dos.
4º En un bol, machacamos la pulpa
de los aguacates con un tenedor, mezclamos con un par de cucharadas de mayonesa
(dependiendo la intensidad del color verde que queramos en la ensaladilla y la
textura), los huevos y el cangrejo triturado, las gambas o langostinos, unas
cucharadas de caviar (las que queramos) sal y pimienta blanca. Mezclamos.
5º La textura ideal de esta
ensaladilla es espesa. Refrigeramos hasta el momento de servir. Con un
utensilio para hacer bolas de helado cogemos porciones de la ensaladilla fría y
montamos los platos, adornamos con rosquillas, yema de huevo cocido y una
gambita. Listo para comer.



